El Blog

7 pasos para crear tu plan de capacidad sin tirarte de los pelos

Publicado por

AirSaasAirSaas

en Blog

7 pasos para crear tu plan de capacidad

Imagina tu cartera de proyectos como una orquesta sinfónica. Cada proyecto es un instrumento, y tú eres el director. Para crear una armonía perfecta, necesitas conocer cada instrumento, su alcance, sus límites, y saber cómo hacerlos tocar juntos.

Ahí es donde entra en juego el plan de capacidad.

Esta herramienta esencial te permite optimizar la asignación de tus recursos, anticipar los cuellos de botella y garantizar el éxito de tus proyectos.

¿Listo para convertirte en el maestro de tu propia orquesta de proyectos? Sumérgete en este artículo y sus siete pasos para crear tu propio plan de capacidad sin contratiempos.

¿Qué es un plan de capacidad?

El término "plan de capacidad" es la traducción de "Capacity Planning". Se trata de un método cuyo objetivo es alinear la capacidad disponible en la empresa (en términos de recursos humanos y materiales) con la demanda.

Este método permite así evaluar, planificar y gestionar todos los recursos para responder a la totalidad de las necesidades de tu cartera de proyectos.

Dicho de otro modo: se trata de comprobar si la carga de trabajo que pides a tus equipos para llevar a cabo tus proyectos cabe o no en su agenda, en función de las tareas ya previstas en su planificación.

Si muchos CIO y PMO utilizan el Capacity Planning, es porque permite, entre otras cosas:

  • Aumentar las probabilidades de éxito de los proyectos. Al limitar los cuellos de botella, evitas tener que lidiar con proyectos bloqueados o retrasados.
  • Optimizar los recursos disponibles para planificar mejor los próximos proyectos, especialmente los proyectos transversales.
  • Mejorar la productividad de los equipos en el día a día.
  • Alinear el uso de los recursos con la estrategia de la empresa y, por tanto, acelerar la entrega de valor.
  • Prepararte para la variación de la demanda a lo largo del tiempo.
  • Reducir la frustración entre los equipos, y sobre todo en el comité de dirección
  • Mejorar las relaciones entre los distintos departamentos. Por fin puedes lanzar los proyectos que un área de negocio lleva meses pidiendo sin descanso, sin sobrecargar a los equipos. ¡Más de una relación en la empresa saldrá ganando!

Para profundizar en la definición del plan de capacidad, visita nuestro artículo sobre el tema.

Los 7 pasos para crear un plan de capacidad eficaz

¿Buscas un método concreto para crear tu Capacity Planning? Estás en el lugar adecuado: ¡aquí tienes los siete pasos que debes seguir para obtener un plan de capacidad eficaz y lo más exacto posible!

Paso 1: Define tus necesidades prioritarias

Toda buena gestión de la capacidad de producción debe empezar por apoyarse en la visión estratégica de la empresa. La idea es preguntarte cuáles son las prioridades, los proyectos que aportarán más valor a la empresa en el próximo periodo. Es esta dirección estratégica la que te permitirá después orquestar lo mejor posible los recursos a tu disposición.

Para ello, necesitarás alinear a todas tus partes interesadas (dirección y áreas de negocio) en torno a estas prioridades. El objetivo: crear un plan de capacidad que ponga a todo el mundo de acuerdo.

Fácil sobre el papel… pero, en la práctica, ¡tener un plan estratégico resulta muy complicado! Todo se mueve tan rápido que te cuesta fijar un marco. ¿Cómo hacerlo entonces?

  • Empieza por pedir a tu Dirección General que defina qué es un "proyecto vital para la organización". Esta definición servirá de primer marco.
  • Después, pide a cada área de negocio que defina sus prioridades. Ojo: ¡cada una de las áreas debe entender que no puede haber 10 P0 (prioridades cero)! Pídeles claramente que definan una P0, una P1, una P2, y así sucesivamente.
  • Por último, podrás volver a la Dirección con estas prioridades por área, para pedirle que defina las prioridades a escala de la organización.

Con esto tendrás un buen marco para empezar, ¡sin necesidad de montar una maquinaria imposible llena de ecuaciones!

Ten en cuenta que priorizar es, necesariamente, renunciar (o, al menos, posponer). Así, un plan de capacidad es necesariamente político, ¡y exige una verdadera estrategia de alineación de las distintas partes interesadas!

Al final de este paso, tienes en mente las líneas directrices que debe seguir tu plan de capacidad.

Paso 2: Analiza la capacidad actual

En un segundo momento, haz un inventario de los recursos disponibles en tu empresa. Piensa aquí tanto en términos de recursos humanos como financieros.

Para tus proyectos transversales, pide a cada uno de los equipos implicados que declare su capacidad para el próximo periodo. Puedes proponerles declarar esta capacidad en forma de días/persona, o bien en forma de t-shirt sizing, si a los responsables les cuesta estimar con precisión la capacidad de sus equipos.

En este paso, debes asegurarte de identificar bien el tiempo de run y el tiempo de build; el run siempre es incompresible.

¿La clave para superar este paso? Pensar a nivel de equipo, y no de individuo. Esto te permitirá definir una capacidad a escala de tu organización, sin tirarte de los pelos entrando en el detalle micro.

Considera que aquí entendemos por "equipo" una agrupación de competencias homogéneas. En este sentido, en el departamento de TI, un equipo puede ser por ejemplo el equipo de TI Seguridad, el equipo de TI Data o TI Integración. En el departamento de marketing, diferenciaremos el equipo de marketing de Contenidos, el equipo de marketing CRM y el resto de miembros del área, agrupados en un equipo "marketing Otros".

El objetivo de este paso: permitirte tener una idea lo más precisa posible de cómo se están utilizando actualmente las competencias, y del tiempo que les queda para dedicar a otros proyectos.

¿Cómo ayudar a los equipos a calcular el tiempo de run y de build?

Para muchos departamentos, seguramente será complejo anunciarte su tiempo de run y su tiempo de build. Pero buenas noticias: ¡tenemos una técnica para que los ayudes!

Empieza por pedirles que observen todas las tareas que el equipo hace a diario, y que intenten bloquearlas en medias jornadas de la semana. En lugar de tratarlo todo al instante, se trata de que estos equipos funcionen por "lotes".

Cada semana, los equipos intentan mejorar en cada uno de sus lotes. Y, al cabo de cuatro semanas, pueden constatar cuántas medias jornadas deben inmovilizar para gestionar el run diario y, por tanto, cuánto tiempo pueden liberar para el build.

Paso 3: Gestiona la demanda, es decir, estructura para evitar la dispersión

Gestión de la demanda

La gestión de la demanda se basa en un principio simple: crear las condiciones para expresar las necesidades de manera eficaz, sin perder tiempo en procesos inútiles. Con demasiada frecuencia, los equipos de negocio inundan a TI con peticiones mal definidas, por email, tickets o conversaciones informales, lo que genera pérdida de tiempo y una frustración generalizada. Estructurar esta gestión permite aclarar las prioridades, evitar el desperdicio de energía y concentrar los esfuerzos en los proyectos realmente útiles.

El dúo TI – Área de Negocio o TI – Responsable de Solución

El primer paso consiste en organizar la gestión de las peticiones en torno a dúos estructurados.

Según los ámbitos, puede tratarse de:

  • Un binomio TI – Área de Negocio (ejemplo: TI RR. HH. y Responsable de RR. HH., TI Finanzas y Responsable de Finanzas).
  • Un binomio TI – Responsable de Solución (ejemplo: TI CRM y Responsable de la Solución CRM, TI WMS y Responsable del WMS).

Este dúo desempeña un papel clave como filtro y punto de entrada único para todas las peticiones de su perímetro.

Se reúne cada dos semanas para:

  • Centralizar las peticiones y evitar que se dispersen por todas partes.
  • Filtrar y descartar las que no están alineadas con las prioridades estratégicas.
  • Estructurar las peticiones antes de que se estudien con más detalle.

Este modo de funcionamiento obliga a las áreas de negocio a asumir su responsabilidad lanzando solo peticiones realmente pertinentes. TI deja de ser un simple ejecutor y se convierte en un verdadero socio, capaz de aportar valor ayudando a estructurar las necesidades desde el principio.

Un pre-sizing rápido y pragmático

Una vez validada una petición por el dúo, pasa a una fase de pre-sizing macro, que permite obtener una estimación rápida de su impacto.

Este trabajo no lo realiza una sola persona, sino un grupo de unos pocos expertos con una buena visión de las capacidades y del funcionamiento de los equipos.

Su misión es:

  • Definir qué equipos deben participar.
  • Estimar el volumen de esfuerzo global (sin entrar en el detalle de las tareas).
  • Verificar la viabilidad en función de las restricciones existentes

El objetivo aquí es ir rápido. Nada de lanzar un estudio en profundidad en esta fase. La idea es dar una primera evaluación que permita a las áreas de negocio confrontarse con la realidad. Un director de área suele tender a pensar que todo es simple y rápido. Al darle una estimación macro, puede priorizar mejor sus peticiones en función del esfuerzo necesario. Este paso también permite descartar rápidamente los proyectos que no tienen ningún sentido o que no son viables en un horizonte razonable.

La integración y el arbitraje en la roadmap

Una vez cualificada y estimada una petición, debe integrarse en la roadmap global. El objetivo es evitar el efecto "pila infinita", en el que los proyectos se validan pero nunca se realizan por falta de hueco en la planificación.

Este paso se basa en varios principios:

  • Trocear el proyecto en fases claras para facilitar su absorción.
  • Integrar una lógica de capacidad: comprobar si los equipos tienen realmente el ancho de banda para llevar a cabo el proyecto.
  • Arbitrar frente a las demás prioridades: un proyecto puede ser técnicamente viable, pero si no tiene hueco en el plan de ejecución, no sirve de nada dejarlo en suspenso.

Esta fase permite transformar una simple petición en un proyecto bien definido y realizable, con una visión clara de su impacto y su plazo.

En resumen: un proceso claro y eficaz

  • El dúo TI – Área de Negocio o TI – Responsable de Solución centraliza y filtra las peticiones.
  • El pre-sizing rápido por un grupo de expertos da una estimación macro y elimina las peticiones no viables.
  • La integración en la roadmap prioriza y garantiza que los proyectos sean realmente ejecutables.

Con este enfoque, la gestión de la demanda se vuelve más fluida, más transparente y más eficaz. TI deja de ser un simple buzón de peticiones y se convierte en un actor estratégico en la selección y estructuración de los proyectos.
Además, el hecho de planificar tu cartera de proyectos en un periodo largo como el trimestre, el semestre o el Program Increment, crea una presión positiva en toda la organización. Cada equipo hará lo posible por terminar su proyecto antes de la próxima reunión, y se esforzará por definir bien de antemano sus necesidades específicas para el periodo siguiente. ¡Todo ventajas!

Paso 4: Identifica las brechas entre capacidad y demanda

Aquí, el objetivo es comparar la capacidad actual de los equipos con la demanda prevista.

Para ello, pon en evidencia los cuellos de botella y las zonas donde los recursos están en excedente, para equilibrarlos después según los proyectos que haya que llevar a cabo.

Ten en cuenta que este paso también puede realizarse de forma colectiva, durante tu Quarter Plan o PI Planning. A la vista de las prioridades de cada parte interesada, determinas en esta reunión lo que es viable o no a escala del trimestre.

Capacidad de los equipos

¿Quieres saber más?

Paso 5: Implementa tu plan de capacidad

Llega el paso en el que formalizas realmente tu plan de capacidad.

Para equilibrar bien la capacidad y la demanda, tienes varias opciones. Puedes:

  • Ajustar la capacidad, contratando recursos humanos adicionales, formando a ciertos colaboradores en competencias que te faltan, externalizando la producción de ciertos entregables, o incluso desplegando nuevas tecnologías.
  • Modular la demanda, priorizando ciertos proyectos en el tiempo o aplazando ciertos entregables a un periodo posterior. También aquí, si funcionas según el método del PI Planning o del Quarter Plan, esta estrategia se habrá definido colectivamente durante la reunión de todas tus partes interesadas.

A menudo, la creación de un plan de capacidad mezcla ambas opciones. Así, diseñas un plan de capacidad a medida, en el que añades recursos aquí y quitas competencias allá, para dar prioridad a los proyectos que aportan más valor añadido al conjunto de la empresa.

Una vez bien equilibrado tu plan de capacidad, despliega las acciones identificadas para reducir las brechas entre capacidad y demanda. Según las estrategias decididas, esto puede requerir poner en marcha un plan de contratación o de formación, encontrar los recursos externos necesarios, actualizar la roadmap de la cartera de proyectos…

No dudes en poner en marcha herramientas para seguir la implementación de tu plan de capacidad. Buenas noticias: te damos más información sobre el tema en la última parte de este artículo.

Paso 6: Sigue y ajusta de forma continua

Un plan de capacidad es un documento necesariamente cambiante, al ritmo de los cambios en la demanda y en los recursos humanos o materiales.

Pon en marcha, por tanto, KPI para evaluar la eficacia de tu Capacity Planning, como:

  • La tasa de avance del Quarter Plan
  • La tasa de finalización de los proyectos según los presupuestos y plazos previstos
  • La tasa de interrupción o de retraso en los proyectos que esté ligada a una mala planificación de la capacidad
  • El nivel de satisfacción de tus partes interesadas (colaboradores y clientes) con respecto a tu plan

Después, siguiendo estos KPI, detecta continuamente vías de optimización de tu plan de capacidad. Ajústalo con regularidad en función de los cambios en la demanda o los recursos, y estableciendo puntos de control con las distintas partes interesadas.

Paso 7: Lanza tu jornada de Capacidad

Y quizá lo más importante: la jornada Quarter Plan es un momento de resincronización colectiva sobre lo que es realmente viable o no para el próximo trimestre. Con demasiada frecuencia, los equipos avanzan con prioridades mal alineadas, restricciones mal entendidas y decisiones tomadas en silos. Este evento interno busca precisamente romper esos silos permitiendo a los colaboradores volver a verse, intercambiar libremente y ajustar juntos sus compromisos.

Más allá de la planificación, esta jornada ofrece un tiempo valioso para encontrarse, compartir las realidades del terreno y resolver problemáticas operativas que no siempre encuentran su lugar en el flujo diario de reuniones por videollamada o conversaciones asíncronas. Es también un momento en el que se toma conciencia de las capacidades reales de los equipos, confrontando las ambiciones con los recursos disponibles.

El formato presencial es clave: crea un vínculo humano fuerte, facilita las conversaciones francas y ancla las decisiones en una dinámica colectiva. En la era del trabajo híbrido y del aislamiento digital, este tipo de evento se vuelve indispensable para recrear cohesión, dar sentido a las prioridades y asegurar que el plan del próximo trimestre se apoya en un compromiso compartido y realista.

Enhorabuena: ¡has puesto en marcha un proceso de Capacity Planning bien engrasado!

¿Qué herramientas usar para crear tu Capacity Planning?

Lo has leído más arriba: tu plan de capacidad debe revisarse con regularidad, a la luz de la variación de la demanda y de los recursos disponibles. Esta herramienta tan útil puede convertirse rápidamente en un quebradero de cabeza si no dispones de una herramienta colaborativa donde puedas reunir a la vez el seguimiento de tus proyectos a nivel macro y la fluctuación de la capacidad disponible.

En AirSaas, tenemos una postura clara: la de preferir un plan de capacidad aproximadamente correcto antes que precisamente equivocado.

De ahí la creación de nuestro software de gestión de cartera de proyectos, que te permite crear un plan de capacidad por equipo, en un periodo más bien largo (trimestre, semestre o PI). Tu Capacity Planning se vuelve entonces más fácil de dominar, y se centra en el build más que en la capacidad de cada individuo.

¿Cómo funciona? Cada equipo declara su capacidad en AirSaas, y el CIO o PMO recoge toda la demanda a escala de la empresa. A continuación, la vista de Capacidad de la herramienta permite saber con precisión qué entregables ponen en riesgo el avance de tus proyectos, qué capacidad tienes en cada equipo y cuáles son tus necesidades de recursos humanos adicionales.

Vista de capacidad de AirSaas

AirSaas se convierte así en tu herramienta de capacidad macro, lo que no te impide después, si lo deseas, desglosar tu Capacity Planning a escala de la persona en dos o tres meses como máximo.

En resumen: AirSaas es la herramienta colaborativa que te ayuda a asegurar una gestión de la capacidad de producción, alineando a todas las partes interesadas con las prioridades estratégicas de la empresa.

¿Quieres probar la solución? ¡Descubre la funcionalidad "plan de capacidad" de AirSaas y solicita una demo a uno de nuestros expertos!

¿Y si retomaras el control de tu cartera de proyectos?

Reserva una demo y descubre la herramienta en 30 minutos.